“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6:8 RVR 1960)
Dios no quiere de nosotros sacrificios y cosas materiales. Lo que Él pide de cada uno(a) de sus hijos(as) son acciones diarias de amor hacia los demás. Evaluemos nuestro nivel de justicia, amor, misericordia y bondad hacia los demàs.
¿Estamos cumpliendo con lo que Dios demanda de nosotros?
Si amamos a Dios y lo reconocemos como nuestro Señor, se nos facilita ser justos y misericordiosos con los demàs.
¿De qué manera demuestro misericordia hacia las demás personas?
Es más fácil amar a los demás, cuando aprendemos amar a Dios.